La escuela Abingdon enseña a sus alumnos habilidades para su futuro profesional con las impresoras 3D Makerbot

La escuela Abingdon enseña a sus alumnos habilidades para su futuro profesional con las impresoras 3D Makerbot

Abingdon es un colegio privado que trata de que los alumnos puedan explorar todas sus habilidades, potenciando en ellos también sus habilidades cognitivas y técnicas con impresoras 3D Makerbot. Lo que les permitirá también tener más ventajas a la hora de acceder a estudios superiores.

El diseño 3D, las habilidades CAD y de diseño son habilidades que empiezan a demandarse en las empresas actualmente. Y son las habilidades que Abingdon quiere potenciar en sus estudiantes. Se tratan de habilidades cognitivas, de resolución de problemas y técnicas, que les proporcionarán una ventaja en su futuro desarrollo profesional.

El departamento de Diseño y Tecnología de la escuela ofrece una serie de cursos de diseño de productos cuyo objetivo es desarrollar los conocimientos técnicos y las competencias de los estudiantes. El modelado y el diseño en 3D se enseñan junto con los métodos tradicionales de fabricación con maderas, metales y polímeros.

«A lo largo del curso de bachillerato especializado, tratamos de darles muchas oportunidades para que amplíen sus conocimientos, que están más en consonancia con el primer año de la universidad que con el último año de la educación secundaria», dijo Dan Hughes, Director de Diseño y Tecnología de Abingdon. «Nuestros alumnos utilizan [Autodesk] Fusion 360, y los que estudian la asignatura en la universidad nos dicen que sus habilidades de CAD están más desarrolladas que las de sus compañeros gracias a la base que han adquirido en la escuela: entienden lo que es factible y lo que se puede hacer. Nos gustaría pensar que les preparamos bastante bien para esa siguiente etapa».

El repertorio de impresoras 3D Makerbot con las que cuenta el colegio ha sido especialmente útil a la hora de enseñar modelado 3D, diseño digital y creación rápida de prototipos. La escuela comenzó con la Replicator original hace 10 años y ha acumulado varios modelos a lo largo de los años, actualmente cuenta con impresoras 3D Sketch e impresoras 3D Makerbot Method X.

«Cuando compramos la serie Replicator, se dio a los estudiantes una mayor exposición a la tecnología, lo que resultó en un mayor interés y uso», dijo Hughes. «El prototipado rápido solía ser una herramienta a la que sólo tenía acceso un grupo limitado de alumnos. El aumento del número de máquinas significa ahora que los estudiantes de todas las edades tienen acceso directo a las impresoras y pueden realizar sus diseños más rápidamente.»

«Una de las principales razones por las que nos decantamos por las impresoras 3D Makerbot Sketch fue por su área de construcción cerrada y sus características de seguridad adicionales. A diferencia de otras soluciones de impresión 3D, Makerbot abordó nuestras preocupaciones de salud y seguridad», dijo Hughes.

A medida que más estudiantes empezaron a utilizar las impresoras, Abingdon quiso aumentar la velocidad y el volumen con el que podían procesar los trabajos y tuvo que pasar al siguiente nivel. Estaban buscando una impresora que fuera fácil de usar, fiable y adecuada para el aula.

«En nuestros esfuerzos por cumplir con normas de impresión 3D segura y práctica en las escuelas, descubrimos que la impresora 3D Makerbot Sketch satisfacía nuestras necesidades. Su cámara cerrada, los filtros de partículas incorporados y los materiales no tóxicos la hacen ideal para utilizarla en nuestras aulas.

Diseñar, Imprimir, Iterar

«Tener varias impresoras 3D Makerbot Sketch a nuestra disposición ha sido una gran ventaja, ya que ha mejorado nuestro flujo de trabajo y nuestra productividad«, comentó Hughes. «Aunque la impresora es pequeña y compacta, nos ha impresionado su fiabilidad. Contar con un volumen menor de construcción a hecho que los estudiantes sean más conscientes de lo que diseñan, les hace abordar sus diseños con más creatividad y cuidado y preguntarse: ¿es éste el mejor uso del material, el espacio y el tiempo?»

Esto no sólo ayuda a los estudiantes a pensar de forma diferente, sino que también reduce la cantidad de gasto de material que se produciría a lo largo de la fase de diseño y prueba.

«Como resultado del volumen de impresiones que hacemos, las impresoras 3D Makerbot Sketch funcionan de maravilla. Desde que volvimos a la enseñanza presencial en primavera, las máquinas han estado funcionando de forma bastante constante durante todo el día. Y son silenciosas, lo que significa que puedes tener un conjunto de ellas en el aula sin que te distraigan en absoluto», añade Hughes.

Cuando empiezan un proyecto, la mayoría de los estudiantes más jóvenes empiezan a modelar su idea en cartón o espuma. A continuación, trasladan su idea a CAD, perfeccionan el diseño y lo imprimen en las impresoras 3D Makerbot Sketch para comprobar el aspecto de su concepto o el funcionamiento de un componente en forma física. Una vez que se sienten cómodos con su diseño, pasan a la siguiente parte del proceso para obtener la forma final, ya sea la impresión 3D avanzada, el mecanizado CNC, el fresado o la fundición.

Esta capacidad de diseñar, probar e iterar da a los estudiantes la comodidad de fallar y volver a intentarlo tantas veces como necesiten sin la preocupación de largos tiempos de espera entre iteraciones.

«La impresora 3D Makerbot Sketch es fácil de usar para principiantes y usuarios intermedios de la impresión 3D. Proporciona la fiabilidad, la seguridad y la confianza que pueden ser difíciles de conseguir con impresoras 3D más avanzadas como las impresoras 3D Makerbot Method, en las que los estudiantes deberían tener un conocimiento del proceso de fabricación y una mayor comprensión de las propiedades de los materiales y su elección para una aplicación concreta», continuó Hughes.

Los estudiantes han estado utilizando las impresoras 3D Makerbot Sketch para imprimir gran variedad de aplicaciones, ya sea para un proyecto, por diversión o para familiarizarse mejor con la tecnología. Los estudiantes preparaban sus archivos en Makerbot CloudPrint, los subían a la cola de impresión, donde el profesor los enviaba a imprimir, y cuando las impresiones estaban hechas, iban a recogerlas directamente a las impresoras. «El desarrollo de MakerBot CloudPrint ha revolucionado la eficiencia de la forma en que imprimimos. Todos los miembros del departamento pueden supervisar la cola de impresión y priorizar los trabajos de impresión con facilidad.»

Aunque las impresoras 3D Makerbot Sketch han demostrado ser fiables, algunos de los estudiantes más mayores están deseando empezar a utilizar la nueva impresora 3D Makerbot Method X que han adquirido. El estudio de diseño del departamento está configurado con varias impresoras 3D Makerbot y una cortadora láser para que los estudiantes puedan producir a cualquier nivel o complejidad que deseen.

“Las impresoras 3D Makerbot Method nos proporcionan la capacidad de llevar nuestra producción al siguiente nivel de complejidad”, comentó Hughes. “La forma en que lo veo es que la impresora 3D Makerbot Sketch es nuestro caballo de batalla, funcionando todo el día con todos los grupos de la escuela, produciendo prototipos. Cuando los alumnos lleguen a la fase en que su pieza funcione, entonces pasaremos a las impresoras 3D Makerbot Method para la producción final».

Desbloqueando todas las posibilidades

En un proyecto de geografía, los estudiantes imprimieron relieves en 3D de cadenas montañosas para explorar los contornos de una manera más visual con la que los estudiantes pudieran interactuar. Los estudiantes también produjeron réplicas de enlaces químicos para química, en las que imprimieron diferentes módulos y produjeron estructuras celulares que, finalmente, tuvieron que atornillar.

«Se utilizará más la impresión 3D en las escuelas, y de forma transversal. Ya estamos viendo diferentes usos en física, química y geografía. No se limitará a las clases de Diseño y Tecnología», afirma Hughes.

«Uno de los problemas que hemos tenido que superar, a medida que hemos hecho más hincapié en la impresión 3D, es garantizar que tanto los alumnos como la dirección del centro comprendan las ventajas y la libertad que nos ofrece la fabricación aditiva. Era importante asegurarse de que eran conscientes de la aplicación de los conocimientos y habilidades necesarios, y de cómo complementaría y mejoraría las asignaturas para justificar la inversión”.

«La limitación de la utilidad de una tecnología como las impresoras 3D para nosotros, ha sido la limitación de las habilidades de nuestros estudiantes en CAD. Una vez que dominen el CAD, podrán aplicarlo a otros métodos de fabricación como la impresión 3D o el corte por láser. Con unos conocimientos limitados de CAD, se está limitando lo que se puede hacer en la siguiente fase de producción, pero los estudiantes recurren a sitios web de código abierto para descargar modelos 3D», señaló Hughes.

El departamento de Diseño y Tecnología ha dado mucha importancia a la incorporación de los conocimientos de CAD al principio de la etapa de los estudiantes en la escuela y al desarrollo de esos conocimientos cada año. Esto permite a los estudiantes producir impresiones más exigentes y útiles, con éxito.

La impresión 3D se ha convertido en una parte integral de nuestro programa educativo en Diseño y Tecnología en todos los cursos escolares. No ha sustituido nuestro interés en que los estudiantes desarrollen el conocimiento y la comprensión de las propiedades de los materiales, el diseño y la fabricación tradicional, sino que ha permitido a nuestros estudiantes elegir el método de fabricación más adecuado para desarrollar plenamente su potencial creativo.

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